Nuestra historia nace en 2024, en un viaje que reafirmó aquel concepto de que a veces lo que buscas está más cerca de lo que pensabas.
Fuimos en busca de desconexión y de una flor: el hibiscus.
Fue irónico que no encontrar ninguno y darnos cuenta al volver a casa, que nuestras propias calles estaban repletas.
En la era de la comparación constante, creemos que lo de fuera siempre es mejor. Y la realidad es que tu verdadera ventaja competitiva está en tu propia casa.
Solo hay que saber mirar.
Antes de fundar Hibiscus Human Lab, nos conocimos trabajando en una multinacional y, tras compartir experiencias dentro de distintas estructuras, detectamos un patrón recurrente: en lo que respecta al equipo, se toman decisiones basadas en intuiciones. Un riesgo demasiado caro.
Nuestra misión es revolucionar el modelo de consultoría actual, bajo la dirección de dos personalidades que mezclan lo humano y lo analítico, la creatividad y la estrategia.
Y nuestro objetivo ayudar a las organizaciones en la atracción y retención del talento.
Hay quienes prefieren seguir improvisando esperando que los equipos funcionen por pura inercia y quiénes tienen claro que reemplazar el talento sale más caro que aprender a cultivarlo.